viernes, 26 de septiembre de 2008

Educación 2020: movimiento ciudadano envía carta abierta a Presidenta Bachelet

La misiva, firmada por 68 adherentes, solicita acciones inmediatas por parte del Ejecutivo para mejorar la calidad de la educación. Entre ellas, se pide enviar un proyecto de ley sobre la carrera docente y que el examen especial a egresados de Pedagogía sea obligatorio.

Los abajo firmantes, adherentes todos al movimiento ciudadano Educación 2020, nos dirigimos respetuosamente a ustedes para solicitar algunas acciones inmediatas, orientadas a imprimir la mayor aceleración posible a la mejora en la calidad educativa de Chile. Nos asiste el íntimo convencimiento de que este es el tema central que define el futuro del país, su crecimiento, equidad, justicia social, y también su capacidad para competir en un mundo globalizado y complejo.
Reconocemos los avances logrados hasta ahora, y entendemos que en la mejora de la educación intervienen numerosas variables, que requieren medidas de corto y largo plazo. Sin perjuicio de lo anterior, creemos que algunas de ellas pueden y deben ser adoptadas de inmediato. Cada año de atraso implica miles de estudiantes que egresarán de educación básica y media sin comprender totalmente lo que leen o sin poder resolver operaciones aritméticas sencillas.
Proponemos a continuación -de manera obligadamente resumida -algunas medidas de acción inmediata. Éstas son congruentes con el Manifiesto Educación 2020 que, por cierto, fue aprobado por unanimidad el 16 de Septiembre por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados. Seguiremos trabajando en el futuro para proponer medidas de mediano y largo plazo congruentes con este planteamiento, centrado siempre en las mejoras que deben ocurrir en la escuela y en el aula, como asimismo en el grave déficit de la enseñanza técnica, fuente de muchas de las distorsiones del actual sistema educativo.
Entendemos la gravedad de la situación económica internacional, y la necesidad de cautela en el manejo de las finanzas públicas. Lo que estamos solicitando en algunos casos no tiene costo, y en otros, costos relevantes, pero que creemos que perfectamente pueden financiarse a través de reestructuraciones del presupuesto público a lo largo del año fiscal 2009.
Envío al Parlamento, a la brevedad posible, de un proyecto de ley sobre Carrera Docente, que siente las bases para que, en forma gradual, pero garantizada, el país pueda contar hacia el año 2020 con una planta completa de profesores de nivel equivalente a los de países industrializados, con una estructura de remuneraciones e incentivos, monetarios y no monetarios, similares a los de otras carreras prestigiadas en Chile. Esta ley debe proveer, como en otros países, una estabilidad laboral razonable y una capacitación permanente a los maestros, pero al mismo tiempo debe permitir a los directores de colegios municipales la posibilidad de incentivar los mejores resultados y corregir las fallas más graves al desempeño docente. De no adoptarse esta medida, será muy difícil atraer a buenos egresados de educación media para que se conviertan en profesores, por mucho que se les provea de becas para sus estudios universitarios.
Congruentemente con el punto anterior, solicitamos la asignación de 3.000 becas adicionales, para alumnos con puntaje superior a 650 puntos en la PSU que opten por estudiar una carrera en pedagogía. Estas becas deberían cubrir la totalidad de la matrícula y aranceles, y un complemento de manutención en caso de tratarse de estudiantes de bajos ingresos. Estas becas sólo deberían asignarse a quienes prosigan y terminen sus estudios en carreras pedagógicas rigurosamente acreditadas.
Es necesario terminar con los mal llamados "programas especiales de formación docente", de dudosa calidad, que no aseguran una formación adecuada a quienes estarán más tarde encargados de educar a nuestros hijos. Consecuentemente, debieran implementarse programas de acreditación de competencias a quienes hayan obtenido su título profesional por esta ruta.
En el marco del reciente anuncio ministerial respecto al programa Inicia para mejorar la formación de profesores, que celebramos, solicitamos dar carácter obligatorio al examen nacional de habilitación, tanto de competencias disciplinarias como pedagógicas, para cualquier profesor que ingrese a trabajar en una escuela, sea esta municipal, particular subvencionada o privada. En esta etapa de nuestro desarrollo, el país no se puede dar el lujo de permitir el ingreso a las aulas de nuevos profesores que no estén plenamente acreditados.
Modificación estatutaria para permitir que personas con las calificaciones y el liderazgo adecuado, que ganen los concursos correspondientes, puedan convertirse en director de escuela. Resulta incomprensible que sólo aquellas personas que detentan el título de profesor puedan ocupar dichos cargos, incluso en escuelas privadas. Asimismo, es necesario que las remuneraciones de los directores de escuelas municipales sean adecuadas, como para que profesionales de excelencia deseen ejercer esta labor de gran responsabilidad.
Asignación de recursos complementarios a los municipios, que permitan la indemnización y retiro de aquellos directores vitalicios que no logren refrendar su posición en los concursos que supuestamente debieran terminar el 2008. Parece inaceptable que a estas alturas del Siglo XXI continúen en sus labores directores escolares que, en los hechos, no le rinden cuentas a nadie, y es la obligación de mantenerles el salario aunque pierdan el concurso la que impide de facto a los municipios concursar estos cargos.
Permitir a los directores de escuelas municipales formar equipos docentes de excelencia, y contar con recursos flexibles para solucionar el déficit en áreas estratégicas, como por ejemplo matemáticas o inglés.
Solicitamos acortar de manera significativa el plazo de tres años para definir el currículum de las escuelas de pedagogía, establecido en el programa Inicia. Al mismo tiempo, solicitamos que los recursos que se proporcionen para el mejoramiento de estas escuelas se asignen con estándares de exigencia estrictos y rigurosos, y que no sólo se asignen para la formación de profesores, sino también para la formación y perfeccionamiento continuo de los directores de escuela.
Elaboración y publicación de un estudio, realizado con especialistas internacionales si fuera necesario, para determinar con realismo el costo que tendrá para Chile lograr una educación de calidad internacional para todos. Así, todos los ciudadanos y las fuerzas políticas podrán conocer con precisión las medidas financieras y fiscales de corto y largo plazo que será necesario adoptar.
Si bien algunos datos están disponibles esporádicamente, es necesaria la publicación permanente de estadísticas, ampliamente disponibles y comprensibles para el público, respecto de, por ejemplo: porcentaje de alumnos con puntajes dentro del 25% más alto de la PSU que ingresan a estudiar pedagogía; porcentaje de profesores en ejercicio activo que hayan aprobado el inminente examen nacional de habilitación pedagógica; estructura de remuneraciones e incentivos de profesores respecto a otras profesiones del país; y resultados de los exámenes educacionales Timms y Pisa, que permitan medir permanentemente la calidad de nuestra educación comparada con la de otros países.
A través de esta carta abierta, reiteramos nuestra invitación a la ciudadanía para que apoye estas propuestas inscribiéndose con nombre y RUT en nuestro sitio http://www.educacion2020.cl/ . Estamos seguros de que la fuerza numérica creciente de nuestros adherentes ayudará a impulsar estas transformaciones. Por último, un mensaje a todos los chilenos. La educación no es puramente un asunto de cifras e indicadores, es una cuestión de amor, valores y disciplina. Eso no depende de legislaciones, ni de recursos, sino de las actitudes que cada uno adopte como estudiante, apoderado, profesor, director de escuela, en cada hogar, escuela y colegio del país. En esta cruzada se juegan la dignidad, la autoestima y el futuro del país. Preguntémonos diariamente si estamos haciendo lo suficiente por construir ese futuro.


LA LISTA DE FIRMAN
Adriana Delpiano, Directora Ciudad Parque Cerrillos; Alejandra Mizala, Profesora, Ingeniería Industrial, U. de Chile; Alexander Galetovic, Investigador, CEP; Alicia Frohman, Historiadora; Álvaro Neira, Red Chilena de Estudiantes de Ciencia Política CHILECIP; Andrea Repetto, Economista. U. Adolfo Ibáñez; Andrea Srur, Federación Internac. Estudiantes de Medicina; Bernardita Méndez, Consejo de Innovación; Blas Tomic, Ph.D. Desarrollo Económico, U. de Sussex; Carlos Delgado, Gerente, Corp. Municipal de Educación de Maipú; Carlos Massad, Ex Pdte. Banco Central; Carolina Contreras, Pdta. Estudiantes de Ing. Industrial, U. de Chile. Carolina Hidalgo, Pdta. Estudiantes de Comunicaciones, U. Católica. Celia Alvariño, Experta en Educación. Claudia Bobadilla, AbogadaClaudio Seebach, Ingeniero, U. CatólicaChristian Austin, Director Ejecutivo, Fundación SíntesisDiego Figueroa, Pdte. Centro Estudiantes Ing.Civil Industrial. UTFSM.Eduardo Avayú, Pdte. IPCHILEEduardo Engel,Profesor, U. de YaleEnrique Mujica, Editor, Revista Qué Pasa.Eugenia Weinstein L., PsicólogaEugenio Lahera, Prof. Políticas Públicas, U. de ChileFernando Larraín, Dir. Magíster Políticas Públicas, U. A. IbáñezFrancisco Alanís, Pdte., Corp. Desarrollo Productivo AraucaníaFrancisco Jeria, Pdte. Centro de Alumnos de Ingeniería, U. CatólicaGuillermo Campero, Profesor Políticas Públicas, U. Chile y U. CatólicaHernán Saavedra, Pdte. Centro Cultural y Social Seamos MásJaime Estévez, Pdte. Instituto Profesional ARCOSJohn Mackenzie, Rector, Colegios Dunalastair.Jorge A. Castro, Centro Alumnos Ingeniería Comercial, UTFSMJorge Marshall, Director, Inst. Políticas Públicas, Expansiva UDP.Juan Rubio M., Colegios Manantial, Ovalle y San Marino, CoquimboKaren Moraga,Vice-Pdte. Centro Alumnos de Matemáticas, PUCV. Katherine Salgado, Pdta. Estudiantes de Nutrición, U. Sto. Tomás.Leonardo Pérez, Pdte. Estudiantes Ingeniería, U. Diego Portales.Leonidas Montes, Decano Escuela Gobierno, U. Adolfo IbáñezMagda Peña, Pdte. Thomas Jefferson SchoolMaría Fernanda Ramírez, Coordinadora de Educación 2020Mariana Hernández, Centro de Estudiantes de Pedagogía, U. Católica.Mario Montanari M., Pdte. InvertecMario Rosemblatt,Director, Fundación Ciencia para laVidaMario Waissbluth, Profesor, Ing. Industrial, U. de ChileMarcelo Trivelli, Ingeniero CivilMateo Budinich, Pdte., Instituto de Ingenieros de ChileMatías del Río, PeriodistaMatías Reeves, Coordinador de Educación 2020Máximo Bosch. Director, Ingeniería Industrial, U. de ChileOscar Landerretche, ex Ministro de EnergíaOscar Tromben, Pdte. Corp. Red de Empresarios EmprendedoresPablo Rosenblatt, Director Eureka, Fund. Ciencia Para La VidaPablo Valenzuela,Fundación Ciencia para laVidaPatricia Matte, EducadoraPatricia Politzer, PeriodistaPatricio Garrido, Jardín Infantil PukintunPatricio Navia, Cientista PolíticoPilar Romaguera, Profesora, Depto. Ingeniería Industrial. U de ChileRafael Blanco, Profesor, Facultad de Derecho, U. Alberto HurtadoRaúl Espinoza, Director, Centro Alto Rendimiento Escolar, TalaganteRené Lagos, Pdte. Centro de Estudiantes de Ingeniería, U. de ChileRicardo Israel, Cientista PolíticoRodrigo Albornoz P., Directivo PúblicoRosa Rojas, Directora, Colegio Manso de VelascoSebastian Bernstein, Ingeniero CivilVaimin Yuing, Director, Colegio Alonso de QuinteroVerónica Abud, Fundación Educacional y Cultural La FuenteVirginia Garretón, Consejo de InnovaciónXimena Abogabir, Presidenta Fundación Casa de la Paz.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El 18 de septiembre y el Bicentenario

Lo que ocurrió el 18 de septiembre de 1810, se había gestado por varias razones, una de las principales fue el descontento de las colonias americanas por el alza de impuestos por parte de España, como única forma de solventar a la desfinanciada casa de los Borbón.
Sumado a lo anterior, la invasión de Napoleón a la península ibérica en 1808, descabezó a la Corona Española, al abdicar Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII, quien fue puesto en cautiverio, asumiendo el poder José Bonaparte. El pueblo indignado con la invasión francesa se sumió en revueltas. Los gobernantes de las regiones decidieron crear las Juntas de Gobierno, las cuales gobernarían mientras el rey volvía al poder. Fueron muchas las colonias americanas que aprovecharon estas instancias de acefalía para propiciar la independencia y separación de la Corona Española, siguiendo los aires del liberalismo imperante en esa época en toda Europa.
En Chile, tras la muerte del gobernador Luis Muñoz de Guzmán asume el cargo Francisco Antonio García Carrasco, a quien el Cabildo en julio de 1810 solicitó su renuncia, debido a un gobierno muy opresor hacia los criollos. Asume el mando de la Capitanía General de Chile Mateo de Toro y Zambrano, quien es presionado por los criollos a convocar a un Cabildo Abierto, cuya invitación señalaba:
"Para el día 18 del corriente, espera a usted el muy ilustre señor Presidente con el ilustre ayuntamiento en la sala real tribunal del Consulado, a tratar de los medios de seguridad pública, discutiéndose allí qué sistema de gobierno debe adoptarse para conservar siempre estos dominios al señor don Fernando VII".
Tras la votación el gobierno quedó conformado por Mateo de Toro y Zambrano, presidente; el Obispo de Santiago José Antonio Martínez, como vicepresidente; el consejero de Indias Fernando Márquez de la Plata, primer vocal; Juan Martínez de Rozas, segundo vocal; Ignacio de la Carrera, tercer vocal; como secretarios Gaspar Marín y José Gregorio Argomedo. Luego fueron incorporados Francisco Javier Reina y Juan Enrique Rosales.
Todos los acuerdos se tomaron por unanimidad, y hasta los nombramientos de los dos últimos vocales de la Junta Provisoria de Gobierno fueron hechos sin que se notasen voces discordantes. Lo que tal vez por entonces no sabían los opositores al nuevo sistema, era que gran parte del éxito se debió a la cuidadosa selección en el reparto de las invitaciones para asistir al Cabildo: de las 450 esquelas enviadas, casi todas lo fueron a criollos de reconocida tendencia libertaria, y sólo 14 llegaron a manos de españoles peninsulares.
Los miembros de la Primera Junta Nacional de Gobierno juraron fidelidad al rey de España, cuando el Cabildo les consultó:
"¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?"
Como han escuchado, nada de independencia. Sólo reafirman el sometimiento a España. No es la Independencia de Chile la verdadera razón del por qué se celebra el 18 de septiembre, sino que corresponde al primer paso decisivo hacia la ruptura con la Corona Española.
Es el 12 de febrero de 1818, conmemorando un año del triunfo de la Batalla de Chacabuco que se jura el Acta de Independencia de Chile, firmada por los ministros Hipólito Villegas (Hacienda) Miguel Zañartu (Gobierno), José Ignacio Zenteno (Guerra) y el propio Director Supremo Don Bernardo O'Higgins Riquelme.
Esta acta en uno de sus párrafos señala:
"...declarar solemnemente a nombre de ellos en presencia del Altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano que el territorio continental de Chile y sus Islas adyacentes forman de hecho y de derecho un Estado libre Independiente y Soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de gobierno que más convenga a sus intereses...".
¡Esta sí es independencia! La cual se reafirmará definitivamente, dos meses más tarde, el 5 de abril de 1818, aquí, en los campos de Maipú.

Entonces, ¿Cuándo debemos celebrar el Bicentenario?

Mientras nos acercamos a 2010, se nos aparecen nuevos temas que desafían nuestras capacidades, que desafían nuestros sueños de construir una patria más benevolente con nuestros connacionales, especialmente con los de origen más modesto. Para ellos aspiramos a que tengan mejores pensiones, que sus hijos tengan una mejor educación ahora, que los trabajadores tengan mejores remuneraciones, que los jóvenes mayores oportunidades, que las familias mayor seguridad, que nuestros ancianos vivan dignamente.

Sin embargo, también vuelven los viejos temas, aquellos que creíamos superados muchas veces en la historia. Pareciera ser que se nos repite el panorama de la celebración del Centenario, donde los pesimistas de entonces lograron copar los ambientes de tertulia y editoriales de periódicos señalando que no éramos felices, que nuestro pueblo vivía en la más ignominiosa miseria y no teníamos destino como nación. Algunos sectores hoy vuelven a generar este ambiente cargado de pesimismo que nubla el horizonte.

Les invito a recuperar ese influjo de optimismo que seguramente tuvieron nuestros padres fundadores cuando conscientes algunos e inconscientemente otros, dieron este primer paso en 1810 y que luego de ocho años de grandes alegrías y amargos momentos lograron la independencia definitiva.

Recorrer el camino de 2010 a 2018 es el desafío de los tiempos actuales. Así como nuestros antecesores mantuvieron el optimismo, incluso en el exilio y la persecución, de recorrer la ruta de la independencia con pasión por Chile y su futuro; esta fecha, también debe convocarnos a recorrer la ruta de una nueva independencia: la independencia de la vieja economía basada en la explotación de nuestros recursos naturales por una economía inteligente y respetuosa de la dignidad de nuestra gente; a una sociedad independiente de los viejos atavismos del siglo XX como las ideologías excluyentes y totalitarias en beneficio de la libertad personal, del bienestar social y el fortalecimiento de nuestras practicas democráticas; a independizarnos definitivamente de la pobreza en que viven muchos de nuestros compatriotas, de la mala educación que posterga la autonomía individual; a independizarnos definitivamente de los temores de no tener empleos con sueldos éticos ni una atención de salud integral, de calidad para nuestros niños y nuestros ancianos que han dado todo por Chile.

Por eso, el doble significado que nuestro municipio le ha dado al Bicentenario, debemos extenderlo a todos los chilenos: en 2010 iniciaremos un nuevo proceso de independencia, que culminará en 2018, aquí en Maipú, con la patria que tantas veces otras y nuestra generación hemos soñado para Chile: un país para todos, un país digno, desarrollado y donde en definitiva, seamos más felices que hoy. (Discurso de Conmemoración del Día de la Independencia. Maipú, 18 de septiembre de 2008)

Los jóvenes deben aprender a gestionar su aprendizaje

Richard Sweet delinea las características de los modelos más exitosos de orientación vocacional a jóvenes de enseñanza media.
PAMELA ELGUEDA T.

Los siete años que trabajó como analista jefe de la Dirección de Educación de la OECD (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo) le permitieron a Richard Sweet conocer las experiencias más exitosas de "aprendizaje a través de la vida".Un concepto que, según aclara, no sólo se refiere a la necesaria capacitación profesional permanente, sino también a incorporar la destreza de gestionar el propio aprendizaje a lo largo de la vida. Eso, en la práctica, significa "los jóvenes deben aprender a gestionar su propio aprendizaje", para lo cual se deben instalar estructuras estatales que apoyen la transición entre el colegio, los estudios superiores y el trabajo."He estudiado países que tienen sistemas escolares con las transiciones educación-trabajo más exitosas. Tres de esos países son Dinamarca, Noruega y Japón", explica.-¿Cuáles son los principales rasgos de esos países?"Lo primero es que el foco de su política está en los quintiles de ingreso más bajos. Segundo, motivan a los jóvenes mostrándoles el vínculo entre sus esfuerzos para estudiar y su futuro. Eso supone acercar el mundo del trabajo al de la escuela.-¿Ese vínculo cómo se da?"Desde muy temprano deberían enseñarse destrezas a los jóvenes que les permitan entender su entorno y desarrollar habilidades para tomar decisiones. Otro aspecto importante es que ellos pasen tiempo en empresas: usualmente los jóvenes en estos países desde muy chicos entienden bien el mundo del trabajo, qué es una empresa, cómo toman las decisiones ahí, cómo deben desenvolverse ahí.-Para eso, ¿qué debe pasar?"En esos países, las transiciones de la educación secundaria al mundo del trabajo dependen mucho del éxito con que se experimentó la elección del programa que iban a seguir, que en el caso de Chile es el científico-humanista. Si el muchacho desarrolló las destrezas para tomar la mejor decisión y tiene opciones de programas que sean realmente atractivos para él, lo más probable es que cuando vaya hacia el mundo del trabajo se maneje bien.-¿Esos programas son de la educación superior o de la secundaria?"De ambas, porque lo más importante es que si una persona es buena en algo y le interesa, pueda encontrar donde desempeñar ese interés curricularmente. Para eso los países han desarrollado programas vocacionales, en que los jóvenes pueden pasar un tiempo en el lugar de trabajo y otro en el colegio. En Dinamarca, les pagan un salario menor porque refleja los conocimientos que tienen y que están aprendiendo. En otros, es parte del currículo escolar y les ponen nota según la calidad de su trabajo.-¿El empleador recibe algún beneficio por dar trabajo a estos jóvenes?"La respuesta más simple es no. Lo más importante es que a futuro él podrá contratar trabajadores motivados y con habilidades para el trabajo. Y se debe dar tiempo a los profesores para que visiten a sus alumnos, los asistan y chequeen lo que han aprendido.-La preocupación por los más débiles ¿en qué se traduce?"En que en esos países se aseguran de que los jóvenes terminen la educación secundaria".RICHARD SWEETActualmente es consultor independiente de educación.Durante siete años y hasta junio de 2005 trabajó como analista jefe de la Dirección de Educación de la OECD.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Dos mundos sin conexión

El debate educacional vive un mal momento: mientras las reformas legales se empantanan, los colegios siguen acumulando problemas.
JOSÉ JOAQUÍN BRUNNER

El debate educacional se mueve incómodamente entre dos polos que tienden a separarse cada vez más, generando una brecha política y práctica de negativos efectos.Por un lado, las escuelas viven su cotidianidad con las dificultades habituales: una subvención que no alcanza para ofrecer una enseñanza de calidad; directores sin atribuciones suficientes para dirigir sus establecimientos; profesores mal preparados y con escasas satisfacciones; alumnos que aprenden poco.Ahora se agregan, además, nuevas dificultades: crisis de infraestructura de varios liceos a lo largo del territorio nacional; violencia intraescolar; problemas logísticos en la distribución de los textos escolares; situaciones de indisciplina que ponen al descubierto fallas en el ejercicio de los roles de autoridad.Por otro lado, a kilómetros de distancia de esas dificultades diarias, el Parlamento discute lata y lentamente un conjunto de iniciativas impulsadas por el Gobierno: una reforma constitucional que garantiza el derecho a una educación de calidad (hace rato detenida, ya casi olvidada); un proyecto de Ley General de Educación (nuevamente postergado en el Senado); el proyecto que crea una Agencia de Calidad y una Superintendencia de Educación (que ni siquiera empieza a discutirse).Próximamente el Gobierno presentará, adicionalmente, un proyecto que modifica (en qué dirección no se sabe) la administración de los colegios municipales con el objetivo, se dice, de reforzar la educación gestionada por el sector público.Entre ambos polos no parece existir conexión ni comunicación alguna; se sitúan en mundos separados, puestos de espalda uno frente al otro. En una esfera gira el mundo de los practicantes, las comunidades escolares; en la otra, el mundo de los gobernantes, los parlamentarios, los partidos y los expertos.Es la antigua y conocida bifurcación chilena entre las formas legales que prometen cambiar la realidad cotidiana y los problemas comunes del día a día que se resisten y escapan a la racionalidad legal con la cual se procura solucionarlos.Al medio se crea un vacío donde se instala la confusión y la acción se vuelve intermitente y errática. El vacío en tanto se llena de ruidos: presiones corporativas, demandas de diversos actores, propuestas inorgánicas, situaciones de crisis.En estas condiciones, el Gobierno aparece inevitablemente conducido por las circunstancias, se ve obligado a reaccionar sobre la marcha y pierde claridad de conducción. Su agenda se desordena y su comunicación pública se disipa, creándose la sensación de una ausencia de prioridades claras.Por su parte, las comunidades escolares perciben que sus autoridades políticas (municipales, provinciales, regionales y nacionales) se hallan enclaustradas en un mundo ajeno a los problemas que ellas deben enfrentar cada día y pierden confianza en el apoyo que éstas pudieran prestarles para avanzar en su solución.Mientras persista esta separación entre un mundo de iniciativas legales que no prosperan y el mundo cotidiano de las escuelas enfrentadas a problemas sin solución, el ciclo de la política educacional continuará a la baja, por mucho que repitamos que allí reside el futuro de la nación."Las comunidades escolares perciben que sus autoridades políticas se hallan enclaustradas en un mundo ajeno a los problemas que ellas deben enfrentar cada día."

Directores que trabajan en base a metas académicas logran subir el Simce del colegio

El simple hecho de que el líder de una escuela fije objetivos de aprendizaje hace que, al primer año, un colegio suba 4,1 puntos en el test nacional. Incluso un buen director puede mitigar el efecto negativo en los aprendizajes de factores como el menor nivel socioeconómico.
El trabajo del director tiene incidencia directa sobre los aprendizajes de los alumnos, sobre todo en los sectores más vulnerables. Ésa es la conclusión a la que llega una investigación del Centro de Microdatos de la Facultad de Economía de la U. de Chile.El estudio concluye que los colegios donde los directores acuerdan metas anuales concretas de logro de aprendizajes con los docentes tienen entre 5 y 7 puntos más en el Simce que aquellos que no lo hacen. Además, se aprecia que el implementar esta forma de trabajo lleva a que los colegios municipales suban 4,11 puntos en el Simce en un año.Asignatura pendiente"Puede parecer un efecto menor, pero equivale al impacto que tiene en el Simce la introducción de tecnología en los colegios y al efecto que tendría un aumento de tres años en la escolaridad de las madres de los alumnos", ilustra Paola Sevilla, una de las investigadoras del equipo, también compuesto por David Bravo y Leslie Miranda.Para hacer el análisis -el primero que aborda el tema con una muesta tan amplia-, compararon los datos de los 763 colegios que postularon en 2007 a la Asignación de Desempeño Colectivo, versus aquellos que no lo hicieron. Dicha asignación es un estímulo económico que da el Mineduc a los directivos que se proponen metas anuales y logran cumplirlas.El resultado es prometedor. "Acá medimos sólo el impacto de fijar metas. Si viéramos el efecto de un director que observa clases o participa en el diseño curricular, quizás habría mayores mejoras", dice Sevilla. La escuela República Checa de Peñaflor es un ejemplo de ello. Apoyada por una asesoría de la U. Central, la directora Ana María Leiva cuenta que ha empezado a jugar un rol más activo en la gestión de aprendizajes: observa clases, fija metas anuales y tiene constantes conversaciones con los docentes. El efecto en el Simce ha sido claro: de 220 puntos hace cinco años, hoy está cerca de los 260."En el concepto tradicional, los directores se desentendían del liderazgo pedagógico y se ocupaban sólo de los aspectos administrativos. Pero hoy la visión es que el profesor se involucre en lo pedagógico", explica Liliana Mayorga, académica de la Facultad de Educación de la U. Central y coordinadora de las asesorías, que hoy llegan a 28 colegios de la provincia de Talagante y la comuna de La Granja."El tema de los directores es una asignatura pendiente dentro de las políticas educacionales", sentencia José Weinstein, gerente del Área Educación de Fundación Chile. Plantea que el sistema no ofrece incentivos para atraer y mantener a los buenos líderes escolares.Es que en Chile un director de una escuela municipal o subvencionada no tiene un sueldo muy diferente al de un docente de aula. Y en el caso del sector público, tampoco tiene atribuciones para gestionar con libertad su establecimiento. Por ejemplo, no puede escoger a sus profesores.A lo anterior se suma que no tienen las oportunidades de perfeccionamiento adecuadas para la gestión de los aprendizajes. En su mayoría, sólo han hecho cursos de gestión administrativa.Eso lleva a que las municipalidades tengan dificultades para encontrar buenos directivos cuando llaman a concurso. "El perfil que buscamos es de un director que sepa conducir procesos educativos, y eso parece ser bastante escaso", dice Raúl Ortiz, jefe de Educación de Copiapó, ciudad que este año abrió un concurso para 25 puestos directivos.Aun así, los expertos son optimistas hacia adelante. "Es mucho más fácil introducir políticas públicas que apoyen el trabajo de los 8 mil directivos que hay en Chile, que de los 140 mil profesores", dice Weinstein.Consejos para mejorarEn su informe "Improving school leadership 2008", la OCDE, que reúne a los países desarrollados, entrega diferentes recomendaciones para elevar el nivel de los directores de colegios. La primera de ellas: darles más autonomía de trabajo y apoyo para que fijen metas, administren los recursos humanos, colaboren con otras escuelas y fomenten la calidad docente. Otra propuesta es brindarles a estos líderes mayores instancias de capacitación.Y otro consejo relevante es que el ser director de colegio se convierta en una profesión atractiva, profesionalizando la selección de directivos, mejorando sus sueldos y dándoles más oportunidades de hacer carrera y perfeccionarse.
EL FACTOR OLVIDADO
"El director tiene que ser un maestro de maestros, un referente para los docentes del establecimiento. Un liderazgo centrado en lo pedagógico, que ponga como centro la mejora de los aprendizajes". M. PAOLA SEVILLA Directora ejecutiva del Centro de Microdatos, U. de Chile
"Esta es una diferencia clave entre escuelas particulares y municipales. Las primeras tienen más claro lo necesarios que son los buenos directores, son mejor pagados y tienen más atribuciones". JOSÉ WEINSTEIN Gerente del Área Educación de la Fundación Chile
"Muchos directivos sienten que no pueden cambiar las cosas. También les cuesta trabajar en forma colaborativa, en equipo, y constituir redes con los demás colegios de su comuna". LILIANA MAYORGA. Académica de la Universidad Central.
EN CIFRAS
7.137 directores hay en los colegios municipales y subvencionados, según un estudio de este año de la U. Alberto Hurtado.62,3% de los directores de colegios municipales son hombres.En los particulares subvencionados ellas se imponen con un 64,5%.55,9 años es la edad promedio de los directores del sector municipal. En el subvencionado, la media baja a 49,3.86% de los directores se ha capacitado en temas administrativos.Sólo el 5,9% lo ha hecho en orientación y el 1,5% en currículo.72% del tiempo los directores lo ocupan en gestión administrativa. Sólo le dedican el 28% de su tiempo a la gestión pedagógica, según un estudio Simce de 2001.$20.454 por hora gana un director de colegio particular. Un 38% más que en un colegio municipal, según la Encuesta Longitudinal Docente 2005.30% más que un profesor de aula gana, en promedio, un director del sistema municipal. En el sistema subvencionado la diferencia es de 20% y en el particular llega al 64%."Los liderazgos efectivos son esenciales para mejorar la eficiencia y la equidad en las escuelas. Contribuyen a mejorar los aprendizajes, porque modelan las condiciones en las que ocurren". Informe "Improving school leadership" (OCDE, 2008)http://diario.elmercurio.com/2008/09/15/educacion/_portada/noticias/DFB2B095-B9DA-4D2E-AE7A-0962E191874F.htm?id={DFB2B095-B9DA-4D2E-AE7A-0962E191874F}

lunes, 18 de agosto de 2008

El fin de la violencia escolar pasa por que la escuela ejerza su rol formador

El caso del profesor de Antofagasta que insultó a una alumna tiene dividido al liceo. Ella pide su expulsión, y él acusa que su arrebato es el corolario de un largo período de hostigamiento. Los expertos afirman que el episodio no es más que la erupción de un problema que involucra a toda la comunidad escolar.

Pamela Carrasco T.

El profesor Freddy Villalobos no olvidará fácilmente su última clase al 3° medio del Liceo Comercial "Jerardo Muñoz Campos" de Antofagasta. Mientras veían la película "Sicko" de Michael Moore, que critica el servicio de salud pública para la clase baja de Estados Unidos, y el docente intentaba generar un debate sobre el sistema chileno, los cerca de 40 alumnos parecían estar muy interesados.

En eso, Freddy le pregunta a la estudiante Stephanie Gatica: "¿Qué sabes tú?". Ella responde con un indiferente: "Yiaaaaa", y ahí todo se va a la punta del cerro... El diálogo entre ambos y los insultos del profesor a la niña increpándole su condición de pobre y madre soltera son grabados en un celular.

El resto ya es historia: la cinta se hizo pública, Stephanie pidió la expulsión del profesor, el profesor pidió disculpas públicas y reconoció su falta y se inició un sumario. Mientras, Freddy Villalobos está suspendido de sus funciones por 15 días y el colegio está dividido: gran parte del 3° medio apoya a Stephanie, mientras que el 4° B ha salido a la calle a manifestar su solidaridad con el profesor.

Stephanie ha dicho públicamente que no va a aguantar esta agresión. "Así como sancionaron a la niña en Santiago (María Música), yo también quiero que lo sancionen a él", pide.

El profesor, en tanto, cuenta su versión de la verdad y dice que la parte de la grabación que oyó el país es sólo el final de una escalada de presiones que se venía gestando hace tiempo.

"Les estaba enseñando acerca del sistema de salud, y a partir de eso les conté mi experiencia sobre lo que pasé cuando mi hija de cinco meses se enfermó. En ese momento recibí silencio e incluso burlas de parte de los alumnos, y me dio impotencia ver que estudiantes de bajos recursos no le tomen importancia a un tema relevante", relata el docente.

El profesor, que cuenta con un magíster en Educación en Edmonton (Canadá), dice que no quiere justificarse, pero que los estudiantes les han perdido el respeto a los profesores.

"Días antes, un grupo de alumnos dejó un preservativo en mi asiento; no era primera vez que se me hostigaba".

Según los especialistas, la reacción desmedida del docente no es un hecho fortuito, sino que es un síntoma del funcionamiento de todo el colegio.

"Los alumnos van sintiendo que la escuela les sirve poco para superar su condición de vida o de pobreza, por eso aunque los sancionen les da lo mismo, tal como les da lo mismo sacarse buena nota", explica Fernando Maureira, académico investigador del CIDE (Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación) de la U. Alberto Hurtado.

En ese contexto, los profesores sienten que no pueden resolver su problema cotidiano de cómo enseñar y conectarse con los estudiantes. "Eso día a día va produciendo un desgaste y se genera una sensación mutua de frustración", dice.

Para Isidora Mena, directora del programa Valoras UC, de la Universidad Católica, el problema está en que la escuela no ha asumido su rol formador. "Si no existe esta conciencia y se hace un trabajo en torno a esto, la convivencia se vuelve caótica, las normas no existen o no se respetan y esto crea el escenario perfecto para que que estallen estos conflictos, porque quedan todos muy desvalidos", sostiene.

En el Ministerio de Educación, en tanto, creen que estos hechos de violencia son aislados y que la escuela sigue siendo un lugar confiable dentro de la sociedad y un ente formador.

De todas formas reconocen que estos casos de agresiones son inevitables en cualquier grupo humano y lo importante es saber tratarlos educativamente.

"Lo relevante es que las escuelas con sus alumnos, directivos, profesores y apoderados tengan un proyecto común que las convoque y que les haga sentido", dice Erika Castro, coordinadora de Convivencia Escolar del departamento de Educación Extraescolar del Mineduc.

Poca valoración

Si bien todos sancionan cualquier agresión de parte de los docentes, reconocen el difícil escenario en que se mueven.

"Los niños sienten que tienen libertad de hacer y deshacer y de ser insolentes si quieren, porque no son sancionados, y los profesores tienen miedo de dar cualquier paso formativo, por las consecuencias que puedan tener y se van quedando callados, hasta que estallan", dice Luis Morales, director de Educación de la Corporación Municipal de Desarrollo de Antofagasta.

Dice que nada justifica el mal proceder de Villalobos y que por eso se está esperando la resolución del sumario, pero también acusa que el rol de profesor ha perdido autoridad en la sociedad.

Hacer las cosas bien

Un buen clima escolar implica que el colegio haga bien su trabajo. "Las escuelas gastan mucha energía en manuales de convivencia y programas, cuando lo importante es tener buenas clases y profesores que enseñen", dice el investigador Fernando Maureira. Una opinión que comparte Isidora Mena. "Los colegios que sí funcionan cumplen sus objetivos de enseñar y aprender", dice la psicóloga, y señala que los buenos directores que ejercen un liderazgo positivo y hacen una buena gestión son la pieza clave para crear escuelas con un buen ambiente.

42%

de los profesores ha tenido diagnóstico de estrés, 44% padece de colon irritable y 49% tiene insomnio, según un estudio de Unesco.

Las explicaciones

"La convivencia debe tomarse como un problema sistémico, donde ministerio, sostenedores, padres, profesores y estudiantes trabajen para mejorarla".

FERNANDO MAUREIRA investigador del CIDE, de la U. Alberto Hurtado

"Si hay problemas en la escuela, el problema es de la escuela. Pero ésta, al tener una creencia equivocada de su rol, no invierte tiempo ni recursos en la formación de los alumnos".

ISIDORA MENA, directora Valoras UC

"La escuela es responsable de la formación de los jóvenes, pero a veces se la saca de foco cuando la sociedad le enrostra y le pide que se haga cargo de todos los problemas actuales".

ERIKA CASTRO, Ministerio de Educación

"En mi experiencia como docente, debo reconocer que generalmente los conflictos se manejan por la vía del castigo. Es necesario escuchar a los chiquillos, a los colegas, a los directivos, a los padres. No podemos vivir siempre a la defensiva". Clara Abello, blog 600 Mineduc.